Cleptomanía y naltrexona II

Mouaffak, F., Hamzaoui, S., Kebir, O., & Laqueille, X. (2020). Kleptomania treated with naltrexone in a patient with intellectual disability. Journal of psychiatry & neuroscience: JPN, 45(1), 71.

En este estudio de caso se describe a una mujer de 32 años con DI (CI=53) que ingresa en unidad psiquiátrica por agresiones a compañeros y personal de la residencia de origen con varios años de evolución. Ya al inicio del ingreso se dieron tales conductas con una frecuencia que poda llegar a los 5 episodios/día. Se trató con clorpromazina (600 mg/día) y haloperidol (60 mg/día). Posteriormente se añadió litio (800mg/día). Con todo se mantuvo la conducta disruptiva. Se observó que esta se daba tras intentos de coger objetos de compañeros y que tal conducta seguía el patrón de la cleptomanía (tensión previa y alivio posterior). La introducción de naltrexona (100 mg/día) permitió mejora y el mantenimiento se consiguió con eliminación de clorpromazina, haloperidol a 10 mg/día y mantenimiento de dosis de litio.

Como en la entrada anterior se observa mejora con la introducción de una antagonista endorfínico. En esa misma entrada manifestamos que el que no se ensayaran eutimizantes- especialmente litio, ácido valproico y topiramato – no permitía valorar si el éxito implica vía endorfínica o inhibición neurológica más global. En este caso sí podemos observar que hubo ensayo previo con eutimizante (litio). Ello permite pensar que una actuación de inhibición neurológica general y sobre vías dopaminérgicas no fue exitosa. Sin embargo, la no retirada del litio y haloperidol no permiten inferir si la actuación sobre endorfinas hubiese sido suficiente.

Del trabajo referido también queremos destacar la importancia diagnóstica y su dificultad en la DI. Inicialmente la patología estaba relacionada con la agresividad y no fue hasta que se entendió que ésta era secundaria a otra en que se pudo hacer una intervención de éxito. Así mismo, y como en el anterior, remiten a la idea que hay todo un arsenal farmacológico, más allá de los antipsicóticos, a utilizar en la DI.

 

Cleptomanía y naltrexona I

Orihuela-Flores, M., Deriaz, N., & Galli-Carminati, G. M. (2010). Naltrexone in adults with intellectual disability improves compulsive and dissocial disorders: A case report. Progress in neuro-psychopharmacology & biological psychiatry, 34(6), 1137-8.

Se trata de un estudio de caso de persona con DI en que presentaba alteraciones en el ámbito del control de impulsos: cleptomania, tricotilomanía e hiperfagia y autoagresiones de años de evolución. Los ensayos con diferentes AD, AP y BZD sólo lograron reducción de las autoagresiones. Sin embargo la monoterapia con naltrexona sí dio lugar a mejora significativa y que se mantuvo en el tiempo.

La naltrexona es un antagonista no selectivo de los opiaceos y está indicada en el tratamiento del alcoholismo y deshabituación de la dependencia de opiáceos exógenos. Su validez para otras patologías vendrá dado por la participación, directa o indirecta, de las endorfinas en estas. Sin existir consenso se considera que las endorfinas se liberan en situaciones de excitación, dolor, ingesta de alimentos (especialmente picantes por la presencia de capsicina), actividad sexual o física intensa.

Desde nuestro punto de vista, de esta comunicación destacamos la exploración de otras vías farmacológicas en una población en que se tiende a priorizar los AP. Sin embargo, el que no se ensayaran eutimizantes- especialmente litio, ácido valproico y topiramato – no permite valorar si el éxito implica vía endorfínica o inhibición neurológica más global